Al utilizar ELUNIVERSOANIMAL acepta que pueda instalar cookies para ofrecerle una mejor experiencia de navegación en nuestra página.

Si continúa navegando entendemos que acepta nuestra política de cookies. Ver Política de cookies

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Introducción     Alimentación     Alojamiento y Equipamiento     Limpieza y Salud     Razas

Los conejos han sido cuidados por el hombre desde hace mucho tiempo, y se desconoce cuando se empezó a domesticar por primera vez. La especie salvaje de la que se han originado todos los conejos domésticos es el Oryctolagus cuniculus, cuyo nombre común es " conejo europeo" o del viejo mundo. Se cree que desde España se llevó al norte de África, y que los fenicios lo llevaron  hasta Egipto y Asia menor. Los romanos seguramente serían los responsables de llevarlo hasta el norte de Europa, y los normandos lo llevarían a Gran Bretaña. Los colonos españoles, franceses y holandeses, los introdujeron en todas su colonias y en las islas oceánicas, para proveer de carne a los barcos que pasaban por la zona. Todo ésto supuso en algunas zonas e islas pequeñas, que estos conejos dejarán desnudas las áreas de vegetación que daban cobijo y alimento a otros animales. En Australia por ejemplo, se devastaron amplias extensiones de tierras agrícolas. Para remediarlo se usaron hurones y gatos en las zonas donde los conejos no eran nativos.

Al principio el conejo se clasificó como un roedor, pero al ver que tenía diferencias anatómicas suficientes, se clasificó en otro grupo u orden separado. Este orden recibe el nombre de Lagomorpha y en este grupo están las liebres, conejos y picas. Dentro de este grupo hay 69 especies, y de éstas, 47 corresponden a liebres y conejos. Se encuentran distribuidas por la mayor parte del mundo, menos en Australia, Nueva Zelanda, Madagascar, las Indias Occidentales, el sur de Sudamérica y en pequeñas islas oceánicas. Una de las diferencias más generales con  un roedor, es  el par de  incisivos de la mandíbula superior que son dobles (un diente detrás del otro), y los roedores sólo tienen un par de incisivos. Otra característica es la cola, en los roedores es larga, mientras que en los lagomorfos la tienen corta, como en el caso de liebres y conejos o bien no la tienen como es el caso de picas.

Una liebre se diferencia de un conejo por lo general, en que son más grandes y tienen las puntas de las orejas negras. Viven sobre el suelo y hacen nidos toscos, sin embargo los conejos hacen madrigueras bajo tierra. Las crías de la liebre nacen con pelo por todo el cuerpo, tienen los ojos abiertos y al cabo de unos minutos empiezan a correr. Por el contrario las crías de los conejos nacen ciegas y sordas, sin nada de pelo y hasta pasadas algunas semanas no salen de la madriguera.

Durante siglos el conejo se utilizó como fuente de carne y piel, incluso los romanos los usaban con fines deportivos. En la Edad Media los monjes empezaron a cuidar de manera más selectiva a los conejos para incrementar el tamaño, también vieron que empezaron a aparecer colores no salvajes que podían ser transmitidos a otros. Estos nuevos colores eran mutaciones genéticas, que por aquella época ni siquiera se conocían. La piel de los conejos empezó a ser una materia prima barata para decorar ropas del clero y la nobleza. Siglos después se usaría para confeccionar guantes y sombreros.

A mediados del siglo XIX, dado el creciente interés por coleccionar cosas, y conservar razas de animales, hubo gran número de personas que tenían conejos como mascotas y empezaron las mutaciones. Se crearon clubs para crear colores, dibujos y tipos, que se mostraban en exhibiciones, lo que dió lugar a crear borradores de estándares de razas. A principios del siglo XX el número de razas se incrementó vertiginosamente.  Hasta los años 50 los conejos se criaban mayoritariamente para carne y piel, pero su consumo empezó a reducirse y razas que eran tradicionalmente de carne empezaron a convertirse en mascotas. Poco a poco al ser usadas como mascotas, las razas  tendieron a ser más pequeñas, hasta que se desarrollaron las razas pequeñas, obtenidas de aquellas conejos pequeños que en la antiguedad eran desechados por creerlos enfermizos.

El primer conejo enano que se menciona en los libros fue a mediados del siglo XIX, llamado Polaco y que era de raza inglesa. Y a partir de esta raza, por hibridación han sido obtenidos el resto de razas de conejos enanos. De pesar 1,4-1,8 kg.   hoy en día debe pesar 0,9 kg. Durante los 50 el enano Holandés, fue la raza que triunfó.

Una de las razonas por las que triunfó el conejo enano sobre el grande, es que se puede mantener en una jaula más pequeña dentro de las casas, y además no tienen camadas tan grandes como en las razas grandes.

Cuando están bien cuidados son mascotas amigables y juguetonas, y si están dentro de casa  son  más sanos y sociables, que los que se encuentran en el exterior.  Los conejos mantenidos en el exterior necesitan abrigo que sea caluroso en invierno y provea sombra en verano. La temperatura ideal para los conejos domésticos está entre 10 y 21 grados centígrados, y no pueden aguantar temperaturas superiores a los 32 grados centígrados.

 

 

 

 

El Universo Animal es una página informativa. No vendemos nada de lo que pueda aparecer en ella.

La información ha sido recogida de libros, fichas, y páginas de internet como Wikipedia.

 

Si desea que su publicidad figure en nuestras páginas, consúltenos,   les haremos una oferta acorde a sus necesidades.

 

Publicidad: 656 30 55 69   - correo electrónico:  eluniversoanimal@eluniversoanimal.com

 

Copyright (c) 2014  Licencia Creative Commons By-excepto los vídeos-By-Nc-Nd