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El hurón doméstico (Mustela putorius furo) es un mustélido  domesticado hace alrededor de  2.500 años. César Augusto envió hurones o mangostas (denominadas " viverrae" por Plinio el Viejo) a las Islas Baleares para controlar las plagas de conejos hacia el año 6 a.C.

Durante cientos de años el principal uso de los hurones fue la caza de conejos. Con su naturaleza agresiva y su cuerpo largo y estilizado  están adaptados para entrar en madrigueras y cazar a los animales que las habitan. Actualmente todavía  se usan para cazar en algunos países, sobre todo en Australia donde los conejos son una plaga.   En el Reino Unido,  se usan a veces para capturar las ratas y ratones que infestan las casas. Estos " hurones cazadores" de roedores se conocen como hurones galgo debido a su menor tamaño y capacidad para desplazarse rápidamente por espacios estrechos, sus dueños los entrenan para que sean muy agresivos.

Tambien son utilizados para llevar cables a través de largos conductos, como en Jet Propulsion Laboratory de la NASA y por los organizadores de eventos en Londres. Los cables de televisión y de sonido fueron instalados por hurones en la boda de Carlos de Inglaterra y Diana Spencer, y para el concierto Millenium en el parque de Greenwich. También se utilizan mucho, junto con otros animales, en experimentos para investigaciones médicas y biológicas.

Existe una gran diferencia de tamaño entre la hembra y el macho: las hembras  raramente superan el kilo y medio de peso o los 30 centímetros de largo (sin contar la cola), mientras que los machos alcanzan en ocasiones los 3 kilos de peso y llegan a medir casi 40 centímetros.

 

 

 

 

Los hurones son extremadamente sociales, a los que les encanta jugar con otros miembros de su especie, se amontonan unos sobre otros cuando duermen. Se recomienda  que si se tienen  como mascotas, sean dos o más, para que no se sientan solos. Se han visto hurones que juegan con los gatos domésticos. Si sólo tiene uno, debe procurar darle la atención y juego que necesita.

Son animales inteligentes y de un comportamiento muy complejo, más parecidos al perro que al gato, sobre todo a nivel veterinario, en España, requieren tener obligatoriamente pasaporte con chip y vacunas en regla, incluso  en algunas de  las comunidades  autónomas es necesario vacunarlos contra la rabia. Son la tercera mascota más frecuente en Estados Unidos, después de los perros y gatos.

Son enérgicos, curiosos y mucho más sociables que los gatos, les gusta jugar con sus dueños. Una vez que están educados, cuando juegan no muerden de verdad a sus compañeros humanos, sino que agarran suavemente un dedo de la mano o el pie con la boca y luego ruedan alrededor de él. Aquellos  hurones que han sufrido malos tratos o están heridos, morderán firmemente al ser humano, con sus mándibulas extremadamente fuertes y atravesarán con facilidad la piel humana.

Para jugar podrán usar los juguetes para gatos, pero evitar los de  caucho o de espuma, pues pueden masticarlos y tragar trozos pequeños que ocasionan obstrucciones intestinales.

Los niños pequeños deben ser vigilados cuando se encuentran con hurones, ya que a menudo piensan que es un animal de peluche que pueden estrujar cuanto quieran, sin darse cuenta de que en realidad lo están estrangulando. El animal suele reaccionar retorciéndose, arañando, o cuando ya está totalmente desesperado, mordiendo con fuerza.  

Aprenden a acudir a  la llamada de su dueño, a quedarse sobre sus hombros y a pasear atados a una correa.  También son capaces de  abrir puertas  y esconder pequeños objetos  bajo los muebles o en rincones. Cuando  están particularmente estresados o excitados y contentos por el juego, pueden realizar la danza de guerra de la comadreja, caracterizada por una serie de frenéticos saltos laterales acompañados de un grito característico.

Pasan la mayor parte del tiempo, de 14 a 18 horas al día,   durmiendo, pero cuando están despiertos son muy activos, dedicándose a explorar su alrededor de forma exhaustiva. Son animales crepusculares, por lo que  son más activos durante el amanecer, el atardecer y parte de la noche. Si están enjaulados, deben ser sacados de forma diaria para que hagan ejercicio y satisfagan su curiosidad, necesitan al menos una hora y un lugar de juego.

Pueden utilizar una caja  para realizar sus deposiciones con un poco de entrenamiento, aunque es necesario tener cajas en distintas zonas  porque no la buscarán si les queda lejos. Les encanta que les acompañen en el jardín, pero no se les debe permitir vagar libremente, ya que les gusta explorar cualquier agujero que encuentran y pueden meterse en problemas, es preferible vigirlarlos de cerca y mejor sujetos con una correa con arnés con 2 secciones.

También son expertos en colarse por los agujeros de los armarios, las paredes, o detrás de los electrodomésticos, donde pueden resultar heridos o incluso fallecer a causa de los cables eléctricos, los ventiladores y otros artículos peligrosos. Las sillas plegables son una auténtica trampa mortal para ellos, pues se suben con frecuencia sobre estos muebles, plegándolas después y muriendo aplastados. Por estas razones es necesario tomar una serie de medidas en el hogar antes de adquirir un hurón como animal doméstico, como retirar o asegurar cualquier aparato o mueble peligroso o tapar los posibles agujeros repartidos por la casa. Muchos dueños optan por recluir sus hurones en una jaula durante la noche o mientras se ausentan de casa.

 

 

CUIDADOS

 

Deben visitar al veterinario al menos una vez al año. Hay que  vacunarlos contra el virus del moquillo, mortal para ellos. Aunque no vaya a tener  contacto con otros animales, el virus del moquillo viaja por el aire y usted mismo lo puede llevar en la ropa o los zapatos desde la calle. Tres dosis separadas por dos semanas en los cachorros a partir de las 6 u 8 semanas de vida y un refuerzo anual son suficientes. También es recomendable vacunarlos contra la rabia, una vez al año, con la primera dosis a los 3 o 4 meses de edad.  

 

 

Tienden a limarse las uñas ellos mismos con piedras, rascadores, arañando, cavando, etc. pero si no es así,   deben ser recortadas, ya que suelen crecer mucho y corre el riesgo de engancharse y lastimarse. Puede usar un cortauñas especial  o una tijera pequeña, hay que tener cuidado de no llegar  a una vena diminuta que tienen, ya que sino  empezaría a sangrar y deberíamos llevarlo   al veterinario. Si esto pasa  deberíamos ponerle algo para taponar la herida, una servilleta por ejemplo o usar polvo cicatrizante. La vena se puede ver si nos fijamos en la uña con suficente luz.  Las uñas traseras requieren menos frecuencia de corte que las delanteras.

Los hurones producen demasiada cera en los conductos auditivos, lo que les puede producir infecciones y alojar parásitos, por lo que hay que  limpiarles las orejas  con algún producto para desincrustar cerilla especial para hurones. Con ayuda de un poco de algodón, se limpia con cuidado la oreja cuidando de no introducir nada en el canal auditivo.

Necesitan aproximadamente de diez a quince horas de oscuridad total para que su cuerpo pueda absorber melanina. A este proceso se le llama fotoperiodo y no respetarlo conlleva que el huron pueda sufrir enfermedades mortales para él.

Tienen glándulas odoríferas junto al ano, que segregan un líquido que usan  para marcar el territorio. Son capaces de  identificar si una marca fue dejada por un macho o una hembra. Las usan cuando  se excita o se asusta, pero el olor desaparece rápidamente. Además  estas glándulas tienen la función de lubricar sus deposiciones. En  Estados Unidos la mayoría de los ejemplares se venden con las glándulas quitadas, pero eso no hace que desaparezca el olor. La única solución que se utiliza en machos es castrarlos, ya que la generan muchas veces durante el celo, pero no es recomendable quitárselas. El verdadero causante del olor de los hurones son  las glándulas situadas principalmente en la base de la nuca, aunque hay más repartidas por todo el cuerpo, que segregan un aceite que ayuda a proteger su pelaje y que producen un olor más intenso en la época de celo. 

Puede bañarlo una vez cada dos semanas para mantenerlo libre de polvo, pero no es  malo  hacerlo cada 2 o 3 meses.  Si lo baña muy frecuentemente, las glándulas de su piel comenzarán a producir mucha secreción para reponer la eliminada por el baño, y su mascota tendrá un olor más fuerte. Puede usar sino encuentra un shampoo  especial para hurones, uno de gatos cachorros.  Enjuáguelo bien y deje que se sacuda todo el agua, ayudándole con una toalla. Déjelo en un lugar cálido hasta que esté completamente seco para que no coja frío, lo cual es peligroso para su salud. 

Un buen cepillado le ayudará a mantener en las mejores condiciones su pelaje, puede usar uno para gatos del tamaño adecuado. No les gusta demasiado por lo que tendrá que sujetarlo bien, sosteniéndolo en el aire, suspendido del pellejo de la nuca.  

 

 

ENFERMEDADES

 

Enfermedad adrenal

Es un crecimiento excesivo de las glándulas adrenales que puede ser producido por hiperplasia o cáncer, es usualmente diagnosticada por los síntomas como la pérdida de pelo, incremento de la agresividad, y (en las hembras) ensanchamiento de vulva. Incluso si el crecimiento es benigno, puede causar un desequilibrio hormonal que puede tener efectos devastadores en la salud del hurón.

La causa es desconocida, algunos especulan que los ciclos de luz artificiales a los que los hurones son expuestos puede o contribuye al crecimiento de esos tumores. Otros sugieren que el problema es hereditario  y también se ha especulado mucho que puede ser producida por la castración.

Tratamiento: extirpar las glándulas afectadas y terapia de esteroides u hormonas.

 

Insulinoma

Es un cáncer del páncreas. El crecimiento de nódulos cancerígenos en los lóbulos del páncreas a veces, aunque no siempre, produce un incremento en la producción de insulina, la cual regula el metabolismo de la glucosa. Demasiada insulina supone una bajada de nivel de azúcar, lo cual produce letargo, ataques y finalmente la muerte. Los síntomas de insulinoma incluyen letargos, babeo, bufar o espumear por la boca, miradas " perdidas" al vacío, y ataques.

La causa es desconocida, algunos  especulan que la dieta de los hurones domésticos es demasiado diferente a la dieta natural de sus antecesores, e incluyen demasiado azúcar o carbohidratos.

Tratamiento:  extirpación de los lóbulos cancerígenos, tratamiento farmacéutico con esteroides que supriman la producción de insulina, cambios suplementales en la dieta (reduciendo carbohidratos y azúcares al mínimo), o una combinación.

 

Enfermedades virales

La enteritis catarral epizoótica (ECE), es   una inflamación de las membranas mucosas del intestino. En los hurones, la enfermedad se manifiesta como una severa diarrea, a menudo de brillante color verde, acompañada de pérdida de apetito y una fuerte pérdida de peso. El virus puede pasar por medio de fluidos e indirectamente entre humanos. A pesar de que a menudo resultaba fatal cuando fue descubierta,   hoy en día es una amenaza menor, siempre que se cuente con el tratamiento adecuado.

 

El virus de la enfermedad aleutiana (ADV), es una enfermedad que afecta al sistema inmunitario, haciéndoles incapaces de producir anticuerpos eficaces, y a muchos órganos internos, sobre todo los riñones. No existe cura ni vacuna para esta enfermedad, y pueden portar el virus durante meses o años sin presentar síntomas externos. Se recomienda   someterlos a pruebas de identificación de la enfermedad con regularidad, y que los separen de otros hurones si los resultados son positivos.

 

Síndrome de Waardenburg

Los hurones con rayas o cabeza completamente blanca (llamaradas, pandas, etc.) son portadores seguros de un defecto congénito conocido como Síndrome de Waardenburg, que causa, entre otras cosas, una deformación en la bóveda del cráneo, que se ensancha y produce las marcas blancas de la cabeza, pero también una sordera total o parcial. La  deformación craneal causa también un alto número de cachorros que nacen muertos y algún caso de fisura en el paladar.  

 

 

 

PELAJE

 

Los hurones poseen una gran variedad de coloraciones y tonalidades, siendo las más comunes: Albino, Negro, Negro sable, Champan, Chocolate, Canela, Blanco con ojos negros, Sable, Plateado, Tricolor.  

 

Patrón de color

Estándar: diferencia apreciable, pero escasa (10-20%) entre los puntos de color que definen la coloración base y el resto del cuerpo.

Punto de color o Siamés: diferencia entre los puntos de color y el resto del cuerpo mayor que el 20%.

Roano o Marmoleado: 50-60% de cualquier color y 40-50% de blanco, sin puntos de color definidos.

Sólido o uniforme: sin distinción de color entre las distintas partes del cuerpo.

 

Marcas o Patrones de color blancos

Guantes (Mitts): al menos una de las patas de color blanco.

LLamarada (Blaze): línea blanca continua desde la nariz hasta el pecho.

Babero (bib): mancha blanca en el pecho.

Tip: punta de la colita blanca

Panda: pelo blanco en toda la cabeza, hasta los hombros (se permite máscara poco marcada), patas blancas, babero y a veces punta de la cola también en blanco.

 

 

ALIMENTACIÓN

 

Son por naturaleza carnívoros. El alimento ideal del hurón contiene un 32–38% de proteínas y un 15–20% de grasas, las proteínas deben proceder siempre de carne, no de soja o plantas similares. Un alto contenido proteico es esencial, pero si es mayor del 38% puede generar ocasionales cálculos renales y obstrucciones urinarias en los hurones más viejos. A la mayoría  les gustan  los dulces como pasas y mantequilla de cacahuete, pero pueden darselos solamente  de vez en cuando, pues  una cantidad pequeña de azúcar puede ocasionar  anomalías en el funcionamiento de las glándulas suprarrenales y el páncreas, donde se produce la insulina. Los productos vegetales pueden proveer a los hurones de ciertos elementos y una dieta variable, pero como el  aparato digestivo es  relativamente corto impide que puedan extraer mucha energía de ellos, por lo que deben ser sólo un suplemento, y no una alternativa, a su dieta habitual.  Algunos de los alimentos que puede usar para sobornarles, pero en pequeñas cantidades  son: pasas, banana, melón, pera, manzana, carne o pollo cocido, huevos duros  (puede darle uno por semana). Los caramelos, mermeladas y ricos en azúcares son muy dañinos, al igual que las bebidas alcohólicas. Los frutos secos son peligrosos porque no los digieren y si se tragan un trozo grande pueden provocarles un bloqueo intestinal. El chocolate puede resultar tóxico para ellos.

 

 

El alimento debe estar siempre a disposición de su hurón. No existe peligro de que se indigeste por ello, y los casos de hurones obesos son realmente excepcionales. Debido a su inacabable curiosidad e inquietud, los hurones suelen volcar los recipientes de la comida si estos no son lo suficientemente pesados para evitarlo. Es recomendable usar  recipientes de base amplia y bordes bajos.

El agua también debe estar siempre al alcance, lo ideal es un bebedero de tipo botella, que conservará el agua en buen estado por más tiempo. Mientras aprenda a hacerlo, déjele un cuenco  con agua fresca cerca y preste particular atención para volver a llenarlo si lo derrama y vacía.

 

 

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