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La esperanza de vida de un gato doméstico es de 12 a 15 años, aunque pueden llegar a los 20, pocos alcanzan los 25, aunque hay algún caso registrado que llegó hasta 43 años.

Las camadas son de 2 a 6 cachorros, aunque lo habitual es de 3 a 4. Cuando nacen son ciegos y no tienen dientes. A la semana abren los ojos y a la semana siguiente más o menos empiezan a ver y oler para orientarse. A las tres semanas, los cachorros ya empiezan a jugar animados por el movimeinto de la cola de su madre. A los tres meses, ya pueden vivir independientes. La dentadura adulta aparece entre los cuatro y los seis meses, a los doce ya es un animal adulto. A partir de los seis meses, las hembras ya son sexualmente maduras, los machos tardan un mes más. A partir de los nueve años el gato ya se considera anciano, pierde interés por la caza, la vista y el oído son menos agudos y prefiere lugares más cómodos.

Signos de envejecimiento: agrisamiento del manto, entelamiento de los ojos, falta de lustre en el pelo, menos cantidad de piel, mayor prominencia de caderas y columna.

 

 

El cuerpo de un gato  presenta un esqueleto de 245 huesos, 39 huesos más que el del ser humano que tiene  206. Ésto se debe al elevado número de huesos que forman la columna vertebral del gato, que se extiende hasta el extremo final de la cola en casi todas las razas de gatos. El esqueleto conserva las mismas peculiaridades básicas en todas las razas, salvo en contadas excepciones como es el caso del gato Manx o Bobtail japonés.   El tamaño medio de un gato es de 30 cm. del suelo al hombro, y 80 cm. de la cabeza a la cola.

 

La morfología del gato no presente grandes variedades, aunque sí se distinguen ciertas diferencias en el cuerpo. Se clasifica en tres tipos:

 

- cobby compacto y macizo, cabeza pequeña y redonda, cara plana, hombros y cuartos traseros anchos y patas cortas. (Europeo de pelo corto y persa).

 

- musculoso cabeza redonda, hombros y cuartos traseros medianos y patas semicortas. (Devon rex y Cornish).

 

- ágil cabeza alargada en forma de cuña, hombros estrechos, patas largas y finas. (Siamés).

 

 

El rasgo más característico del esqueleto felino es la flexibilidad de su espina dordal, debido a la unión relativamente suelta de las vértebras, saparadas, como en los humanos, por discos. La columna está unida al cráneo y se extiende hasta la punta de la cola. Todo el cuerpo es flexible, el movimiento de la cola le permite mantener el equilibrio cuando escala o camina por lugares estrechos. Los gatos andan apoyándose sobre los dedos, por lo que se dice que son digitígrados, de esta forma aumentan la longitud de la zancada e incrementan la velocidad. Los músculos traseros son muy robustos haciendo el trabajo más pesado, lanzan el cuerpo hacia delante e impulsan el salto. Cuando trepan el esfuerzo mayor lo realizan sus patas delanteras.

Todas las acciones físicas de los gatos están dirigidas por un entramado de más de 500 músculos, controlados a su vez por un centro de información altamente desarrollado en el cerebro.   El cerebro de un gato pesa entre 20 y 30 gramos, pero la proporción del peso de éste con respecto al del cuerpo es más alta que en la mayoría de los mamíferos, a excepción de simios y humanos.

 

Uñas

 

Tienen cinco uñas en las patas delanteras y cuatro en las traseras, las cuales usan para atacar, trepar o correr, y que enfundan cuando están tranquilos. Las patas terminan en cojinetes muy sensibles y sin pelo. Hay felinos a los que les gusta sacar las uñas por placer y una minoría incluso carecen de este mecanismo retráctil debido a un defecto genético.  Todos los felinos, salvo el guepardo, son capaces de extender y contraer las uñas voluntariamente. Este mecanismo está formado por un ligamento elástico que une los dos últimos huesos de la garra, conectado mediante tendones a los músculos de las patas. En una situación normal, la uña se mantiene bajo una capa de piel gracias a la tensión del ligamento. Cuando aparece un estímulo, los músculos retraen los tendones y extienden el hueso final, empujando la uña hacia delante y hacia fuera. Los tendones sujetan las dos falanges finales para que la articulación quede rígida.

Los gatos libres se afilan las uñas en árboles o palos, los que viven en las viviendas buscan por instinto un lugar donde hacerlo y para ello ello usan los muebles y alfombras, por eso se recomienda que le proporcione un lugar para arañar como una esterilla o un rascador y enseñarlo a utilizarlo. Mientas los gatos libres mantienen sus uñas afiladas, la mayor parte de los caseros precisan con frecuencia que se las corten, una tarea bastante delicada y que es mejor dejar en manos de especialistas. Lo mejor es hacelo desde pequeños.

 

 

Dientes y Lengua

 

Los gatos salvajes o domésticos que gozan de libertad para cazar, se alimentan desgarrando la carne de sus presas y tragándola entera, no mastican, sino que la digieren en el estómago. Los gatitos tienen    28 dientes de leche, 14 en la mandíbula superior y 12 en la inferior. Cada media mandíbula contiene 3 incisivos, 1 canino y 3 molares, mientras que en cada media mandíbula inferior hay 3 incisivos, 1 canino y 2 molares.

 

Los gatos adultos   tienen 30 dientes, destacando los cuatro largos colmillos (caninos). En total hay  16 en la mandíbula superior y 14 en la inferior. En cada media mandíbula superior hay 3 incisivos, 1 canino, 3 premolares y 1 molar. Ese segundo premolar es muy fuerte y recibe el sobrenombre de muela carnicera. Cada media mandíbula inferior contiene 3 incisivos, 1 canino, 2 premolares y 1 molar. En este caso el molar es el más fuerte, y es la muela llamada también carnicera. Se tiene la costumbre de dividir las dos mandíbulas en 4 medias mandíbulas y cada una tiene 4 tipos diferentes de dientes, cada uno de ellos jugando su papel. Los incisivos recortan, los caninos desgarran, los premolares cortan y los molares trituran. Los gatos que comen comida enlatada deben variar la dieta para que puedan ejercitar sus dientes y mantenerlos en buen estado.

 

 

La lengua es áspera lo que le permite desmenuzar la comida y separar la carne de los huesos. Para beber adopta la forma de una cuchara que recoge pequeñas cantidades de líquido antes de tragar. También la usan para limpiarse.

 

 

Pelo /  Manto

 

El pelo se renueva constantemente, en los gastos de pelo largo durante todo el año, en los de pelo corto es más activo en primavera. Los folículos pilosos tienen una función secundaria vital para su salud, es una sustancia oleosa que recubre el pelo y da brillo. El sebo contiene colesterol que se transforma en vitamina D por acción del sol. El gato extrae parte de sus reservas de éste, del aceite de pescado y grasas animales que están presenten en los alimentos. Además estos folículos presentan glándulas sudoríparas que despiden un olor muy intenso distintitvo con el que los gatos marcan su territorio, y emiten señales sexuales. Están presentes sobre todo en la barbilla, orejas y en la base de la cola. Conserva el calor gracias al sudor y las únicas glándulas sudoríparas se encuentran en la piel sin pelo de las garras.

 

 

Ojos

 

La disposición frontal de los ojos permite configurar una imagen tridimensional, con 120º de visión binocular y 80º de visión lateral, lo que hace 280º. Los ligamentos permiten el movimiento de la lente para enfocar objetos a unos cuantos metros o a poca distancia, aunque en realidad los gastos no ven muy bien de cerca, su distancia de visión óptima es de 2 a 6 metros. No es verdad que vean en la oscuridad, pero en penumbra su vista es más aguda que en los humanos, se debe en parte a la flexibilidad de los músculos del iris, que es la membrana que se abre y se cierra para mostar una sección mayor o menor de la pupila, según las condiciones.   De día el iris se cierra hasta mostrar una pequeña parte de la pupilar para proteger el ojo interno de la luz directa sin perder capacidad de visión, por la noches los músculos del iris se abren hasta 12 mm. lo que le permite entrar más luz a la retira e incrementar la visión. Los gatos presentan una membrana llamada Tapetum lucidum, está situada en la superficie de la retira y  refleja la luz dentro del ojo y cuya acción aumenta la sensibilidad de la retira y mejora la imagen. Es la responsable del reflejo brillante de los ojos de los gatos al alumbrarlos directamente en la oscuridad.

 

 

Oído

 

Sus orejas poseen una capacidad inigualable de recibir sonidos e interpretarlos en el cerebro, están formadas por más de doce músculos que facilitan giros de hasta 180º para percibir sonidos lejanos. Los seres humanos llegamos a oir 20 kHz, el gato 65 kHz. Por esta capacidad de detectar sonidos de frecuencias auditivas altas, los gatos responden mejor a las voces femeninas y niños que a los hombres. Les gusta la tranquilidad y les molestan los ruidos fuertes, por eso cuando el dueño habla muy fuerte, tiende a evitarlo no por miedo, sino porque le desagrada el ruido, tampoco le gustan los niños demasiado ruidosos. Cuando son adultos la sordera es una enfermedad común, que aparece gradualmente, se nota porque el gato empeiza a mover la cabeza sin parar o rascarse las orejas.

 

 

Olfato

 

El sentido del olfato está muy desarrollado en los gatos, la prueba está en que antes de tomar el primer bocado, siempre la olfatean. También usan el olfato para ubicar a sus presas, identificar el territorio de otros gatos, explorar y evaluar el entorno y en su comportamiento sexual.   Aprenden desde muy temprano a diferenciar los olores, tanto es así, que si la madre cuando son cachorros los traslada a otro lugar, presentan síntomas de angustia hasta que la madre vuelve a reunirlos.   Para dejar su marca olfativa, frota la cabeza o los costados contra muebles, árboles, personas y animales de la casa.

La capacidad de los gatos de detectar o identificar olores se ve incrementada por la presencia del orificio vomeronasal (cartílago de Jacobson), que no se encuentra en seres humanos ni en perros. Es un conducto estrecho que se extiende desde el cielo de la boca hasta un pequeño receptáculo situado encima de la mandíbula superior y está conecttado con células sensitivas. Cuando se encuentra ante un olor extraño, abre la boca y guía el olor hasta el paladar con movimiento linguales, desde allí el cartílago de Jacobson lo transmite al cerebro. Al hacerlo estira el cuello, abre la boca, arruga la nariz y levanta el labio superior, ésto se conoce como reflejo de Flehmen.

 

 

Gusto

 

Las papilas gustativas de los gatos están situada en la zona anterior, lateral y posteriror de la lengua. A los felinos no parece atraerles los sabores dulces y su tolerancia al azúcar en la dieta es muy baja, les produce diarrea. La legendaria atracción de los gatos hacia la leche es todo un misterio, la mayoría la bebe, aunque la lactosa que contiene hace que prefieran el agua a la leche desde el punto de vista digestivo. Cuando tienen la nariz congestionada, tienden a perder el apetito y a querer sólo alimentos con fuertes olores como hígado, sardinas o atún, uno de sus platos favoritos.

 

Tacto

 

El tacto es uno de los sentidos menos desarrollados en un gato. Las partes más sensibles del cuerpo son la lengua, nariz y garras.   Cuando el gato se mueve, los receptores alojados en sus patas emiten información al cerebro sobre la textura de las superficies, su temperatura, e incluso los ángulos e inclinaciones. Ésto hace que pueda moverse de forma tan adecuada y segura por el suelo. Se cree que las garras detectan mínimas vibraciones, lo que explicaría la capacidad que tienen para reaccionar a sucesos como terremotos antes que los humanos.

Los bitotes (vibrissae), también son bastantes sensibles. Los gatos que los han perdido en una pelea, se mueven menos seguros. Los folículos pilosos del pelaje responden también al tacto, lo que explica el placer que sienten cuando se les acaricia o rasca, y cómo protestan cuando no se hace bien. Presentan una serie de sensores en la piel que le informan sobre las condiciones de calor y frío que les empujan hacia lugares cálidos para dormir o  erizar los pelos para incrementar el aislamiento. También reaccionan a las corrientes de aire, no les gusta nada el viento, en cuyo caso  buscan refugio. Curioso es lo insensibles que son a las temperaturas altas de las cosas. Los humanos empezamos a sentir dolor a unos 44º C, los gastos a los 52ºC, lo que a veces les ocasiona problemas, al quedarse dormidos cerca de fuentes de calor my fuertas y llegan a quemarse el pelo. La nariz es sensible al frío, y para ello la entierran en su propia cola buscando el calor y la comodidad.

 

 

Movimiento

 

Los gatos presentan un movimiento de gran precisión, gracias a la combinación de sus sentidos, identifican la presa y estudian la forma de cazarlas, de forma cauta o rápida. Tienen gran capacidad de pasar en décimas de segundos del estado inmóvil y vigilante a la acción.

 

 

Cuando anda normalmente, el gato mueve primero la pata delantera derecha, luego la pata trasera izquierda, después la pata delantera izquierda y al final la trasera derecha, situando un pie delante del otro en línea recta.

Cuando trotan, el intervalo entre movimientos es más pequeño, las patas se mueven de dos en dos al mismo tiempo, la de delante con su opuesta trasera. Si el trote aumenta de velocidad, las dos patas traseras se impulsan hacia delante al mismo tiempo y el peso del cuerpo recae sobre las delanteras, dando saltos. Si en éste cambio de velocidad la intención es clara, desenfunda las uñas para poder utilizarlas.

Uno de los puntos débiles, es que no puede mantener la carrera mucho tiempo. Ésto es común a todas las razas felinas, a excepción del guepardo, que es capaz de ejecutar largas carreras. El método de caza de los felinos se basa en pacienca y sigilo, no en velocidad.

Prefieren saltar o trepar a sitio elevados antes que correr. Pueden saltar hasta cinco o seis veces su propia altura, y lo hacen muchas veces por gusto, para otear desde lo alto el panorama. A la hora de bajar es más complicado. Sus uñas no favorece los descensos y muchas veces el gato tiene que bajar de espaldas por etapas hasta acercarse al suelo lo bastante, como para girarse y dar el salto final hacia delante. Por lo general antes de subir, saben si van a poder bajar, pero cuando se quedan atrapados en un árbol u otro lugar, es porque cuando subieron estaban asustados y no pensaron en ello.

A pesar de sus habilidades al saltar, pueden cometer errores de cálculo y acabar con las patas traseras colgando y el tronco inclinándose hacia delante, en cuyo caso saltará de nuevo hacia abajo.  Hay algunas veces que por un gran salto, el aterrizaje es demasiado brusco y se lame las garras de forma cumpulsiva.

Cuando un gato se cae, el aparato vestibular envía información al cerebro para que mueva los músculos del cuello y enderece la cabeza horizontalmente, entonces aterriza sobre los pies con la espalda arqueada para amortiguar el salto.

La cola le proporciona estabilidad para caminar por vallas, paredes finas o estar en lo alto de un poste. También la usan como timón para corregir la dirección durante el salto cuando el espacio sobre el que tienen que posarse es muy pequeño.

 

 

 

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